Inicio › Textos › Historia principal › La batalla final por el orden natural 16Haz clic en un Digimon, objeto, habilidad o lugar para abrir su página.

La batalla final por el orden natural 16

Sección
Historia principal
Misión
La batalla final por el orden natural
Líneas
NarraciónEsta fue la historia de dos mundos...
NarraciónEl mundo de los humanos y el mundo de los Digimon.
NarraciónComo resultado de la unión de los dos mundos, Aegiomon conoció a una niña humana.
NarraciónAl vivir entre los humanos, aprendió de su amabilidad y formó un profundo vínculo con ellos.
NarraciónPor otro lado, el ser maligno Chronomon plantó las semillas del caos que llevarían el mundo a la destrucción.
NarraciónAegiomon logró alzarse como el Gran Guardián del mundo para cumplir con su destino en combate.
NarraciónSin embargo, durante un combate, la chica desapareció en el éter.
NarraciónPara rescatar a su compañera, Aegiomon despertó el poder de controlar el tiempo que permanecía latente en su interior.
NarraciónPero perdió el control sobre su poder y condujo el mundo hacia la ruina. Todo según las intrigas de Chronomon.
NarraciónAegiomon se sumió en una profunda desesperación por fracasar al salvar a su compañera y provocar la destrucción del mundo.
NarraciónSin embargo, la fortuna sonrió al Gran Guardián y le ofreció otra oportunidad.
NarraciónEsta vez, Aegiomon usó su dominio del tiempo altruistamente y cambió el trágico destino de los campeones de Ilíada.
NarraciónJunto a ellos, despertaron su verdadero poder como los doce guerreros, encontraron a la chica y derrotaron a Chronomon.
NarraciónSin embargo, incluso su muerte a manos de los Doce Olímpicos formaba parte del gran plan de Chronomon.
NarraciónAegiomon estaba decidido a asumir su papel como Guardián del Tiempo, pese a no saber qué implicaba.
NarraciónDeseaba la felicidad de la chica y quiso devolverle todo lo que había perdido.
NarraciónAl ofrecer el tiempo que habían pasado juntos como pago,
Narraciónla puerta que conectaba ambos mundos se cerró y quedaron separados de nuevo.
NarraciónAunque ahora su compañera estaba a un mundo de distancia, Aegiomon siguió protegiéndola siempre como prometió...

← La batalla final por el orden natural 15